miércoles, 3 de febrero de 2016

ETIQUETAS, PUBLICIDAD Y MARKETING EN EL SUPERMERCADO: ¿Sabes en qué te tienes que fijar cuando compras un producto?


En todos los libros de nutrición y publicaciones se le atribuye a la publicidad un papel esencial en el sobrepeso de nuestra sociedad. Esto es así porque no hay lugar en el mundo donde no lleguen los medios audiovisuales con mensajes, aunque no siempre correctos desde el punto de vista nutricional.

Como dice el pediatra Carlos Casabona en su libro "Tú eliges lo que comes" (en cuyo capítulo 4 he querido basar este post) los supermercados, las empresas de productos procesados y las cadenas de comida rápida no son ONG's y su misión no es proporcionarnos salud (aunque sus expertos en marketing nos lo quieran vender así). 

Es por ello que es nuestro deber como consumidores estar informados, conocer los productos, y entender las etiquetas para elegir con cabeza cada uno de los productos que echemos en nuestro carro de la compra. Al final lo que acabe en él es responsabilidad nuestra, y por ahí es por donde se empieza una alimentación saludable, así que vamos a empezar a revisar algunas técnicas de marketing para conocer los entresijos de esta industria.

Por desgracia, el etiquetado nutricional viene en un tamaño no apto para míopes y personas mayores que tengan que ir poniéndose y quitándose las gafas para ver de cerca. Si a eso además le sumas que vienen justo en el pliegue de la bolsita para que no puedas ver con claridad su composición, pues normal que las personas no aguanten leyendo etiquetas 3 horas.

Pero tranquilos, vamos a ver una serie de consejos para ir directamente al grano a la hora de revisar la composición de un producto.


1. IDENTIFICA EL AZÚCAR OCULTO Y EVITA LOS PRODUCTOS QUE LO CONTENGAN:

Dónde fijarse: Primero, fíjate en la lista de ingredientes. Los ingredientes, por ley, deben incluirse ordenados de mayor o menor contenido, así que si en un producto el segundo ingrediente es el azúcar, es que lleva mucha cantidad de este producto, por lo tanto mejor evitarlo. Una triquiñuela habitual para evitar que el azúcar salga entre los primeros puestos puede ser dividir, por ejemplo, 20g de azúcar en 5gr de azúcar, 5g de jarabe de glucosa, 5g de concentrado de frutas y 5g de jarabe de maíz. Así, estos productos aparecen un poco más abajo, por lo que deberías tener en cuenta que el azúcar tiene muchos nombres.

Esto, que parece bastante sencillo de entender, es una de las técnicas más famosas del marketing de la industria alimentaria. Así, por ejemplo, tenemos el azúcar con stevia del que 99,5 g de 100 g son azúcar.

LA LECHERA yogur con fresas pack 2 unds. 125 g
Siguiendo esta táctica también tenemos los yogures con frutas o con las bebidas lácteas tipo yogures líquidos con frutas, en los que con sus enormes frutas en el envase te quieren hacer creer que son sanísimos. Sin embargo, si luego miras la lista de ingredientes puedes ver que su contenido en fruta es bastante ridículo. Tendrías que comerte aproximadamente 8 o 10 yogures para que el contenido en fruta equivaliera a una pieza normal. Así que si quieres un yogur con fruta, cómprate yogur natural y échale fresas, kiwi, melocotón o lo que quieras. Así seguro que se parece más al concepto de yogur con fruta real, que uno que en su etiqueta indique esto:

"Ingredientes y alérgenos: Leche, azúcar, fresa (8%), fermentos lácteos, proteínas de leche, sales minerales lácteas, aromas, conservador de la fruta (sorbato potásico), colorante (carmines)"

Qué productos evitar: Los productos con alto contenido de azúcar los tenemos en cada pasillo del supermercado, acabamos antes diciendo cuales no los tienen (fruta, verdura, hortalizas, carnes, pescados, huevos, legumbres, etc.). Pero lo que hay que evitar sí o sí, sea para ti o para tus hijos, son los siguientes.
  • Refrescos de cola, naranja, limón, aquarius, nesteas, sunnydelights y demás amiguitos de la familia. 
  • Bebidas energéticas: Burn, red bull, monster... estas latas tienen la friolera de 72 g de azúcar en su composición (18 cucharadas de 4 g  ni más ni menos).
  • Zumos industriales. Érroneamente las familias compran enormes botellas de zumo de fruta para darle a los niños para desayunar como sustitutos de la fruta, por los engañosos diseños en los que la fruta ocupa gran parte del envase (como hemos dicho antes). Créanme que es mejor comer fruta que hacer zumo en casa. Así seguro que manchan menos y no tiran fibra y otros ingredientes saludables, por mucho que te digan que el zumo tiene vitamina C, A, E. Recuerden las naranjas, los kiwis, la piña, las peras, las manzanas y los plátanos también las tienen (entre otras).
  • Preparados lácteos como danups, actimeles, yogures líquidos y batidos (con leche o con cacao). Entraría también en este apartado el clásico y casero vaso de leche con colacao o nesquick o cualquier otra marca de cacao en polvo azucarado, pues casi todas contienen entre 70 y 80 % de azúcar. Un batido de chocolate puede tener 27 g de azúcar (6 terrones y medio).
Una vez entendido esto, podemos aplicar esta técnica para descubrir la realidad de un anuncio tan famoso como éste: 



Cambiaría mucho si dijera "¿Has comprado la harina refinada (67%), el azúcar (21%) y el aceite de palma?", ¿verdad? Esto es lo que indica en la lista de ingredientes:

"Ingredientes y alérgenos: Harina de trigo 67%, azúcar, Oleoequilibre 13% (aceites vegetales de girasol alto oleico y palma), coco rallado, suero deleche en polvo, almidón de trigo, jarabe de glucosa y fructosa, miel 0,7%, huevos en polvo (equivalente a 2,4% de huevos), gasificantes (bicarbonatos amónico y sódico), gasificantes (bicarbonatos sódico y amónico), sal, aromas, antioxidantes (E 304, E 306), extracto de malta de cebada, vitamina y sales minerales: vitamina D, carbonato de calcio y hierro. Puede contener soja."  


2. FÍJATE EN EL CONTENIDO DE GRASAS TRANS:
No todas las grasas son iguales ni provocan la misma respuesta en el organismo. A grandes rasgos hay dos tipos de grasas:
  • Las insaturadas: entre las que están las monoinsaturadas (el acido oleico del aceite de oliva por ejemplo) y poliinsaturadas (omega 3 y omega 6) ambas tienen un efecto cardioprotector.
  • Las saturadas: se encuentran en los alimentos de origen animal y son sólidas a temperatura ambiente.
Debemos leer en los ingredientes que tipo de grasa han añadido a ese producto, porque aunque aparezca la frase “hecho con grasas vegetales” no quiere decir que sea saludable ya que puede llevar grasas de coco o palma, que aunque sean vegetales son ricos en ácidos grasos saturados. Si estuvieran hechos con aceite de oliva virgen tened por seguro que en el envase aparecería una aceituna que ocupara 3/4 de la caja. 

Pero de entre todas las grasas, las que ganan para dejarlas en el estante del supermercado son  las grasas trans, o parcialmente hidrogenadas. Éstas son aun más agresivas para la salud que las grasas saturadas. Esto lo sabe la industria alimentaria, por eso ahora tenemos los supermercados llenos de productos 0% materia grasa, pero tranquilos, que os cuento el truco más abajo.

En resumen, como puedes comprobar, importa tanto la cantidad como el tipo de grasa de un alimento.

3.  ELIGE PRODUCTOS BAJOS EN SAL:


La OMS (esa que nos ha quitado el jamón hace unos meses) limita el consumo de sal a 5 gr diarios (una cucharilla de café) o lo que es lo mismo 2.300 miligramos o 2,3 gramos de sodio. Los españoles tomamos de media, nada más y nada menos, que más de 9 g al día. No hace falta recordar que el elevado consumo de sal (sobre todo el que viene oculto en los alimentos procesados, no tanto el del salero) está íntimamente relacionado con la hipertensión, y por ende con las enfermedades cardiovasculares. Así que mejor siempre elegir productos bajos en sal, o lo que es mejor, evitar los productos procesados.

4. MIRA LAS CALORÍAS, PERO NO TE OBSESIONES CON ELLAS:

Hay alimentos que son muy sanos y están totalmente recomendados para una dieta saludable, pero que tienen muchas calorías por su alto contenido en grasas saludables y necesarias. Es el caso de los frutos secos o algunas frutas como el aguacate. Por ello hay que fijarse en las calorías cuando hablamos de productos procesados, pero no alegar que no comemos aguacates o nueces porque tienen muchas calorías. Como hemos visto antes, el verdadero problema está en el contenido de azúcar y grasas trans que tengan los productos procesados. 

5. CUANTO MÁS FIBRA TENGA, MEJOR:

Para este apartado he dejado la sección de panes de molde, cereales y galletas. En estos casos, al igual que los anteriores vamos a fijarnos en tres parámetros fundamentalmente: que tenga baja cantidad de grasas, bajo contenido de azúcares simples y que tenga el mayor contenido posible en fibra.

He hecho una comparación bastante ilustrativa de varios tipos de cereales de desayuno:

De esta tabla podríamos sacar muchas conclusiones, pero en resumen podemos decir que da igual que desayunes Special K, que Chocapic que All Bran plus. Todos ellos tienen un perfil nutricional bastante parecido, cosa que preocupa bastante cuando unos se patrocinan exclusivamente para mujeres que quieren que les entren bien sus vaqueros antiguos y necesitan perder unos kilos. Vemos que son bastante parecidos a unos destinados a niños, cosa que también preocupa, ya que son los que ganan por goleada en contenido de azúcar.

Así que elijas los cereales que elijas seas estreñido, quieras adelgazar, o quieras darle unos cereales a tus hijos para que vayan con energía en el cole, van a tener  prácticamente lo mismo.

Sin embargo, ahí tenemos a los resistentes Corn Flakes de toda la vida, que no se patrocinan para ningún público en especial, pero que tienen mejor perfil nutricional que sus compañeros de estante.  ¿Parece un billete al infierno, desayunar Corn Flakes si estás a dieta verdad? Pues lo cierto es que son parecidos a los Special K, pero estos no te los venden para adelgazar, y encima tienen un contenido de azúcar mucho menor.

Con esto no quiero decir que se vayan al supermercado a comprar estos cereales, faltaría más. La mejor opción si te gusta desayunar cereales de desayuno serían los copos de avena. Lo que quiero decir, es que no hagáis caso de la publicidad, ellos quieren vender y tú quieres cuidarte, así que lee, piensa, y decide lo que más te conviene, con la información (y la cartera) en la mano. Al final decides tú, por mucho que ellos se empeñen en venderte cualquier cosa.


6. DESCONFÍA DE LOS PRODUCTOS LIGHT, 0% MATERIA GRASA Y/O 0% AZÚCARES.

Que un alimento se anuncie como 0% grasas o 0% azúcares quiere decir que tiene menos de 0,5 g de grasa por cada 100 g o 100 ml. Pero ¿esto lo convierte en un alimento adecuado? No, para nada. Existen en el mercado postres lácteos 0% grasas y al verlos la gente piensa que son poco calóricos, pero piensa que el fabricante te informa de lo que te quiere informar, y nada más. Normalmente estos productos son muy muy ricos en azúcar. Así que tampoco van a ser lo más adecuado o incluso no serán precisamente poco calóricos.

Por tanto, cuando veas un producto anunciado como 0% grasas mira su contenido en azúcares y, cuando un producto se anuncie como 0% azúcares, mira su contenido en grasas. 

Vamos a pararnos un poco en los postres lácteos 0% . Este grupo es mi favorito. Los patrocina un anuncio con muchas chicas bailando la macarena (alegando el "Dale a tu cuerpo alegría") para ofrecerte unos postres lácteos con 0% materia grasa. 


Pues es tan fácil como mirar la etiqueta y fijarte en su contenido d azúcar:



"DANONE VITALINEA 0,9% m.g. crema de chocolate pack 4 unidades 125 g. Ingredientes y alérgenos: Leche desnatada, leche desnatada concentrada o en polvo, azúcar (5,3%), cacao magro en polvo (2,8%), espesantes (E1442, E407), chocolate (2%) (azúcar, pasta de cacao, cacao magro en polvo, emulsionante: lecitina de soja, aroma), sólidos lácteos, almidón y edulcorantes (acesulfamo K, sucralosa)." 

En cuanto a los productos light, según el REGLAMENTO 1924/2006, un alimento light es aquel que tiene una reducción del 30% de calorías o de algún nutriente en comparación a otro similar que haya en el mercado. Por tanto, una leche condesada light o una mayonesa light no tienen por qué ser productos poco calóricos, simplemente deben ser un 30% menos calóricos que su producto homólogo. Sólo con esto ya vemos que los productos light no van a ser garantía de pérdida de peso ni tampoco de bajo aporte energético.
Además, el problema que suele haber con el uso de los productos light es que incluso hay gente que se sorprende por engordar cuando empieza a tomar este tipo de productos. Lo que ocurre es que los productos light suelen hacer que bajes la guardia y pienses que, por ser light, los puedes consumir en más cantidad y, por tanto, muchas veces acabas consumiendo más calorías que si tomases el producto tradicional pero de manera más moderada .

Conclusiones: 

CUIDADO CON EL AZÚCAR, SOBRE TODO SI SOIS PADRES.

Los niños no son conscientes de la composición de estas bebidas, están machacados a publicidad en los anuncios de televisión y en la vía pública. Hay vayas publicitarias en las carreteras pidiéndoles que se sientan como un king y que le digan a sus padres que les lleven a comer a este establecimiento de comida rápida que todos conocemos, o que les lleven al primo hermano de éste para que completen la colección de juguetes de la última película de animación que haya salido, que cierta cadena de comida rápida da con su menú infantil.

Con toda esta presión ellos no saben que lo que le están ofertando es malo para ellos. Si a eso le añadimos la falta (Y NECESARIA) educación nutricional que deberían de proporcionarle en el colegio, pues es fácil ver que necesitan alguien que cuide por sus decisiones y les eduque en este hábito que es alimentarse, al igual que en tantos otros ámbitos y comportamientos de su vida.

Y para el resto, recordad que la frutería de vuestro barrio no tiene los medios económicos para competir con estas empresas. Nunca antes en la vida se había tenido que patrocinar la fruta y verdura con campañas del tipo "5 al día" para que se consuman. Esto es como plantearse detenidamente que estamos comiendo y que no. Así que limiten los productos procesados en su alimentación, y coman comida de verdad.

Recientemente, y con esto termino, ha salido esta noticia: 



NO DEJEN QUE LA PUBLICIDAD ALIMENTE A SUS HIJOS Y NO NORMALICEN EL SOBREPESO Y LA OBESIDAD

¡Espero que les haya gustado!

P.D: Todas la información de los productos que aparecen en este post está sacada de la web del supermercado de El Corte Inglés.

4 comentarios:

  1. A mí personalmente lo que me preocupa es el impacto visual al entrar en un supermercado. Lo primero que se ven son los interminables pasillos de cosas grasientas y azucaradas.Es como si la propia industria del marketing se diera cuenta de nuestra adicción por este tipo de productos y lo utilizase para sacarle rentabilidad. Los folletos que nos llegan a casa igual, 75% porquerías hipercalóricas que no deberíamos tener en las despensas. Los anuncios de la tele tres cuartos de lo mismo. La gente que cuida su alimentación o come ecológica se clasifica como "rarita". Estamos haciendo todo al revés y considero que no sólo vivimos una crisis económica sino también en una crisis de mentalidad.

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  2. I'm personally a big fan of mamaquierosernutricionista blog. Thanks for sharing this post.
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